lunes, 14 de enero de 2019

Enfoques curriculares para el desarrollo de competencias en el proceso de enseñanza-aprendizaje


Enfoques curriculares para el desarrollo de competencias en el proceso de enseñanza-aprendizaje

Nuvia Hernández, Alex Panizo, Jonathan Valencia, Andrés Vivanco[1]

Con la llegada de la modernidad el conocimiento transita desde la creencia hasta los procesos científicos, hecho que impacta en la productividad de las sociedades y sobre todo en las supersticiones y creencias, mismas que se han relegado al plano personal. Desde otra perspectiva, la ciencia moderna dará paso a la libertad, hecho que se logra por medio de la educación, en la medida que el hombre perfecciona sus facultades físicas y mentales.
Los diferentes y diversos contenidos de las ciencias se adscriben temporalmente a varios periodos teóricos, mismos que organizan los procesos de aprendizaje en formatos complejos, reduccionistas, simples y en ocasiones unidireccionales. Los currícula son el medio que permiten organizar los procesos de enseñanza-aprendizaje, su rol fundamental es cultivar el saber, según De Ketele “el saber socialmente valioso en cada momento histórico”[2]. Desde esta perspectiva es necesario hacer un recuento histórico de los procesos educativos adscritos a los diferentes modelos curriculares.
Primero, es necesario definir educación, desde Durkheim es “la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que todavía no están maduras para la vida social”[3], de ahí que, dicha conjetura es una instancia para organizar adecuadamente la acción o práctica, en otras palabras, nos proporciona los marcos conceptuales que sustentan una acción racional y reflexiva. La relación entre teoría y práctica es dialéctica “es difícil saber si se desarrollan conceptos con la finalidad de resolver problemas que la práctica plantea o bien lo que sucede es que una vez que se dispone de mejor instrumental conceptual es más fácil guiar la acción…”[4]
Segundo, para acercarnos a los diferentes modelos curriculares es necesario explorar investigaciones previamente realizadas. El trabajo de Jesús Zabala 2014 nos permite diferenciar entre el conocido paradigma tecnológico y curricular. El paradigma tecnológico está vinculado a todo el instrumental educativo, en otras palabras, son los diseños, instrumentos, recursos materiales que aportan, contribuyen al proceso de enseñanza-aprendizaje. Entretanto, el currículum se suscribe a una matriz constituida por tres variables: modelo curricular, estructura interna del currículum, y tiempo.
El modelo curricular, es el “conjunto de principios (filosóficos, económicos, psicológicos, etc.) que fundamentan una opción curricular”[5], en otras palabras, son el soporte que explica una forma determinada de organizar el currículum; estructura interna, se circunscribe a los contenidos del currículum y a los cambios que pueda darse sin que la estructura se altere; el tiempo, “nos permitirá situar los cambios que se producen en el currículum es una perspectiva histórica”[6].
Desde esta corta descripción y desde la propuesta De Ketele (2008) existen diferentes tipos de curricula:

-       Modelo clásico: “En este modelo curricular se considera que el conocimiento es algo revelado (religión) o cerrado por los autores clásicos”[7], es algo anterior y externo al sujeto, mismos que se trasmiten desde la autoridad (casta y jerarquía sacerdotal) y están contenidos en varios textos religiosos (Biblia, Corán, etc.). Desde otra perspectiva, en este modelo el individuo esta negado a la interpretación de dichos textos. En tiempos contemporáneos este modelo está en desuso y se relego a creencias personales.

-       Modelo moderno se divide en:

    Enciclopédico-académico: “el conocimiento socialmente útil es el que se deriva de asimilar, en el sentido de apropiarse, los descubrimientos científicos y tecnológicos”[8], por ello la ciencia asume el lugar de la cultura (clásica/religiosa), entretanto, la escuela se suscribe a transmitir una versión simple del conocimiento científico, mediada por enciclopedias o textos escolares.

Este tipo de modelo curricular, denominado también currículum enciclopédico está sujeto a la educación tradicional, es decir, sustituye la Biblia por la enciclopedia con la intención de dinamizar la economía y deslegitimar la superstición o creencia.

Dicho modelo emerge en el siglo XIX y en la actualidad continua vigente, sobre todo en instituciones secundarias y universitarias en las que “aprender supone recoger ese conocimiento y almacenarlo sin transformarlo, enseñar en cambio, proporcionarlo mediante los manuales dispuesto a este uso”[9], de ahí que, el conocimiento es trasmitido al estudiante de forma sintética y se pide memorizarlo.

Una manera de descifrar el citado modelo es “consultar el programa y ver si el temario constituye o no el centro del mismo”[10], de ahí que, existe ausencia de objetivos de aprendizaje y las pruebas de evaluación tienen poca vinculación con los objetivos declarados por el docente. Los auténticos objetivos de aprendizaje están inscritos en el denominado <<curriculum oculto>>[11], por ello los objetivos de aprendizaje se pueden evidenciar en las pruebas de evaluación.

    Enciclopédico centrado en el docente: en este tipo de modelo el protagonismo del docente es fundamental, en la medida que, la enseñanza tiene más importancia que el aprendizaje “el aprendizaje se reduce en la mayoría de los casos, a la memorización del conocimiento que se presenta ya como cerrado y elaborado por el mundo académico”[12].

Las expresiones utilizadas en este proceso de enseñanza es dar y recibir. El docente proporciona el conocimiento, entretanto, el estudiante lo recibe, memoriza y lo guarda.

-       Modelo moderno denominado también conductista-taylorista:

Este modelo se desarrolla en la segunda etapa del siglo XX, de acuerdo con De Ketele se caracteriza por “el conocimiento socialmente útil consiste en demostrar el dominio de objetivos traducidos en comportamientos observables que señalan los aprendizajes a lograr…”[13], lo que se trata es de especificar los aprendizajes, entretanto, el proceso de enseñanza está sujeto a los logros.

Este modelo también se lo conoce como tecnológico y está matizado por una fuerte carga positivista, en la medida que las bases de la ciencia experimental inciden en las ciencias sociales y por supuesto en la educación. La organización del currículum en esta etapa sigue y se rige en el modelo positivista.

Las ideas centrales de este modelo curricular se basan en:

§  Debe enunciar de manera clara y precisa los objetivos de aprendizaje.
§  Los objetivos deben enunciarse de tal manera que muestren conductas observables.
§  La enseñanza debe tener como eje central las tareas y la explicación del docente se suscribe a un segundo plano.
§  Las tareas enviadas al educando deben motivar “el aprendizaje, estar ordenadas, secuenciadas, escalonadas, de manera que sigan un proceso en el que cada paso pueda ser evaluado y permite seguir al siguiente”[14].
§  El proceso de enseñanza-aprendizaje se suscribe a una serie de pasos, mismos que pueden completarse independientemente y permiten ser evaluados autónomamente.

La enseñanza programada es la versión que se adhiere a este modelo curricular, es decir, las famosas fichas de los años 70, mismas que permiten al estudiante ir “trabajando de manera autónoma, o con las ayudas necesarias, los y las estudiantes irían caminando, como en una espiral, para ir avanzando progresivamente hasta asegurar que sus conductas se iban ajustando poco a poco a los correcto o cierto en cada caso”[15].

-       Modelo constructivista:

Denominado también competencial, se caracteriza por “el conocimiento socialmente útil es el que sirve para su aplicación en contextos o situaciones problemáticas”[16], lo ideal es alcanzar un conocimiento profesional propio para cada persona, mismo que debe ser aplicado en los contextos relevantes de la vida.

Para Jonnaert (2006) citada en Zabala (2014) la competencia se asume como <<La inteligencia de las situaciones>>, es decir, el intelecto que permite la resolución de problemas en la vida “el conocimiento aplicado a situaciones, el conocimiento competencial, el conocimiento útil para el desarrollo de la vida personal, social y laboral, por oposición al conocimiento académico…”[17]. Desde la propuesta de Roegiers (2007) citado en Zabala (2014) «La competencia es la posibilidad, para un individuo, de movilizar de manera interiorizada, un conjunto integrado de recursos con miras a resolver una familia de situaciones problema»[18].

Desde estas definiciones es importante destacar los siguientes aspectos en función del conocimiento:

·         El uso o aplicación del conocimiento, la competencia es una capacidad para la acción y, por lo tanto, no es solamente un conocimiento teórico o especulativo.
·         La movilización de recursos (conocimientos), que se poseen de forma autónoma. Es decir que debe existir una decisión del individuo de utilizar un conocimiento determinado y no otro. La persona competente debe saber reconocer qué conocimiento de los que dispone es adecuado para una situación
·         La integración y coordinación de conocimientos diversos, porque es rara la situación en la que baste con aplicar un único conocimiento.
·         La existencia de conocimientos previos de los que disponer. Ya que parece que no es lógico esperar que se utilice una herramienta que no se dispone.

Desde la perspectiva de la competencia y basados en la propuesta de Roegiers esta conlleva movilizar eficientemente los recursos más idóneos, con la intención de atender o resolver un determinado problema, de ahí que, “esta es una cuestión que afecta directamente a la selección de conocimientos a incluir en el currículum escolar, ya que podría darse el caso de que el alumnado no dispusiera de los conocimientos que permiten un uso rápido y eficiente en la búsqueda de la solución”[19]. En este escenario es indispensable tener claridad para plantear los objetivos en el currículum.

Se debe distinguir y definir dos tipos de objetivos en función de las definiciones esbozadas. Por un lado, aquellos que corresponden a la parte que pretende construir conocimiento; y por otro lado, los destinados a desarrollar competencias. Los objetivos de aprendizaje-conocimiento enuncian dos cosas: “las intenciones unidas a las acciones por medio de las que se busca construir conocimiento; y los conocimientos a construir y lograr”[20]. Además, enuncian los logros a ser alcanzados y los conocimientos que se dispondrá cuando sean necesarios para hacer frente a situaciones en las que sea pertinente su uso[21].

Finalmente podemos decir, organizar tareas para construir conocimiento supone proporcionar información y proponer el tipo de elaboración a desarrollar. Organizar tareas para desarrollar competencias supone buscar situaciones-problema donde deban aplicarse los conocimientos y acompañar al aprendiz en el camino de resolución.

Trabajos de Aplicación Contextual

Para el desarrollo y aplicación del currículum por competencias se puede aplicar una estrategia metodológica denominada Trabajo de Aplicación Contextualizada (TAC), misma que puede ser asumida como complemento para trabajo en el aula. El objetivo de los TAC no es generar nuevos conocimientos académicos, sino más bien, desarrollar competencias poniendo en práctica lo ya aprendido[22].
Desde la propuesta de Roegiers (2007) se plantea como estrategia para trabajar competencias el “poner en práctica tareas en las que se apliquen, movilicen e integren los conocimientos ya adquiridos por el alumnado”[23]. Dicha táctica debe evidenciar interdisciplinariedad, sea esta entre distintas asignaturas o entre distintos bloques o unidades de una misma asignatura.
Los TAC como estrategia curricular para desarrollar competencias demandan comprender ciertos conceptos, en la medida que permiten alcanzar sus objetivos y permiten entender de forma general las características de ésta propuesta.
El término Trabajo, que debería entenderse como una forma de acción didáctica que se aplica como parte de la llamada «enseñanza orientada hacia las tareas». Aquí lo realmente importante no es la de aportar información, sino las tareas o trabajos a proponer para lograr un producto o proyecto final. El término Aplicación, que denota o más bien recalca que “no se trata de aprender nuevos contenidos escolares sino, más bien, de aplicar los que ya se han aprendido”[24], ésta característica es la que diferencia a los TAC de otras propuestas curriculares; finalmente el término Contextualizada, nos permite recordar, la importancia que tienen los contextos a la hora de desarrollar competencias.
Ahora bien, en el tema del currículum, cabe mencionar que se debería considerar aquellos conocimientos que son necesarios para el desarrollo de competencias y clasificarlos como prioritarios, esto es, distinguir aquellos conocimientos que realmente son necesarios para desarrollar competencias de aquellos que no lo son. La integración de conocimientos ha sido un reto para los docentes, en la medida que, mientras mayor sea el nivel académico más difícil es la aplicación, pero al igual que los TAC varias propuestas han surgido para su aplicación. Por ejemplo:

·         PQ (Proyects Qualification)

Se comenzaron a desarrollar en el año 2006 en Inglaterra, en los niveles de Básico, Medio y Superior toma el nombre e ABP (aprendizaje basado en proyectos). Uno de los precursores de esta nueva metodología es Cambridge International Project Qualification (Cambridge IPQ), institución que tiene como objetivo principal: buscar que los estudiantes puedan ser capaces de aplicar y desarrollar habilidades en un tema libre de investigación, no solo como un requisito Universitario sino como una fuente de conocimiento para su aplicación en el campo laboral.[25]

Procesos para la elaboración de un TAC

La siguiente es una guía general de lo que debería poseer un plan para la elaboración de un TAC, pero no necesariamente es la única manera.

·         Datos generales.- Todo lo concerniente a donde y cuando se pondrá en marcha el TAC.
·         Planificación docente.- Breve descripción, que conocimientos se busca aplicar y las actividades a realizarse.
·         Aplicación Estudiante.- Propuesta de la solución, reporte de las actividades a realizarse, conclusiones.



BIBLIOGRAFÍA

Irene Lòpez-Goño, y Jesús Zabala. «Los trabajos de Aplicación Contextual (TAC) como propuesta curricular para trabajar por competencias en el medio escolar». En Hacia un curriculum guiado por las competencias, 264-98, 2014.
Jesús Zabala. «Entender el currículo». En hacia un currículum guiado por las competencias. Propuestas para la acción, 77-123, 2014.
———. «Promoviendo el cambio: La estrategia elegida.» En hacia un currículum guiado por las competencias. Propuestas para la acción., 2014.
Xavier Roegiers. Pedagogía de la integración. Competencias e integración de los conocimientos en la enseñanza. Cultural Centroamericana y AECI, 2007.




[1] Estudiantes de postgrado de la Universidad Andina Simón Bolívar 2019, especialización superior en educación y nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
[2] Jesús Zabala, «Entender el currículo», En hacia un currículum guiado por las competencias. Propuestas para la acción, 2014, 77-123, 48.
[3] Ibíd., 32.
[4] Ibíd., 33.
[5] Ibíd., 46.
[6] Ibíd., 47.
[7] Ibíd., 49.
[8] Ibíd., 50.
[9] Ibíd., 50
[10] Ibíd., 53.
[11] Ibíd., 53
[12] Ibíd., 56
[13] Ibíd., 60.
[14] Ibíd., 64.
[15] Ibíd., 64.
[16] Ibíd., 69
[17] Ibíd., 70.
[18] Jesús Zabala, «Promoviendo el cambio: La estrategia elegida.», En hacia un currículum guiado por las competencias. Propuestas para la acción., 2014, 142.
[19] Ibíd., 143.
[20] Ibíd., 155.
[21] Ibíd.
[22] I. López-Goñi, J. Goñi Zabala, Hacia un currículum guiado por competencias, Universidad Pública de Navarra, 2014, pág. 239
[23] Xavier Roegiers, Pedagogía de la integración. Competencias e integración de los conocimientos en la enseñanza. (Cultural Centroamericana y AECI, 2007), 239.
[24] Irene López-Goñi y Jesús Zabala, «Los trabajos de Aplicación Contextual (TAC) como propuesta curricular para trabajar por competencias en el medio escolar», en Hacia un curriculum guiado por las competencias, 2014, 264-98.
[25] https://www.cambridgeinternational.org/programmes-and-qualifications/cambridge-ipq/

Las matemáticas son la profesión del futuro... Interesante!!!

Cédric Patrice Thierry Villani ( Brive-la-Gaillarde , Corrèze , Francia , 5 de octubre de 1973 ) es un matemático francés especializado...